El embarazo es uno de los momentos en que la prepaga más importa — y también uno de los momentos en que más personas se llevan sorpresas desagradables con su cobertura. Carencias que no sabían que existían, sanatorios que no están en cartilla, o prestaciones que creían incluidas y resulta que no.

La buena noticia es que la ley en Argentina es bastante protectora para las embarazadas. La mala es que hay diferencias importantes entre prepagas que conviene conocer antes, no durante. Acá te explicamos todo lo que necesitás saber.


1. Qué cubre la ley por maternidad

El PMO (Programa Médico Obligatorio) establece una cobertura mínima obligatoria para toda prepaga y obra social. En maternidad, esto incluye:

  • Controles prenatales (consultas de obstetricia durante el embarazo)
  • Ecografías según protocolo médico (morfológica, doppler, etc.)
  • Análisis de laboratorio del embarazo
  • Parto vaginal o cesárea en institución habilitada
  • Internación de madre y recién nacido
  • Atención del recién nacido en sala de neonatología si es necesario
  • Lactancia y controles posparto

Desde 2011, la Ley de Parto Respetado (26.485) garantiza que podés elegir la posición del parto, tener un acompañante, y recibir información clara durante todo el proceso. Tu prepaga no puede negarte estos derechos.


2. El período de carencia: el detalle más importante

Si te acabás de afiliar a una prepaga y estás embarazada —o planificando estarlo— el período de carencia es lo primero que tenés que consultar.

La carencia es el tiempo que debe pasar entre tu afiliación y el momento en que la prepaga empieza a cubrir ciertas prestaciones. En maternidad, esto es clave:

  • Sin carencia: Si la afiliación viene por cambio de empleo en relación de dependencia, no pueden aplicarte carencia por embarazo (es preexistencia, pero la ley la protege).
  • Con carencia posible: Si te afiliás como particular (plan individual o familiar directo), algunas prepagas aplican carencias de hasta 10 meses para prestaciones de maternidad.
  • Embarazo preexistente: Si ya estás embarazada al momento de afiliarte, la prepaga puede considerarlo preexistencia y limitarte la cobertura de ese embarazo específico.

La Superintendencia de Servicios de Salud regula esto: un embarazo en curso al momento de afiliación puede tener restricciones, pero el recién nacido debe ser cubierto sin carencia desde el momento del parto.

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3. Elección de sanatorio y obstetra

Uno de los derechos menos conocidos: podés elegir dónde parir, dentro de la red de tu prepaga. Pero acá está la trampa habitual: la cartilla de maternidad puede ser más chica que la general.

Lo que tenés que verificar antes de afiliar:

  • ¿El sanatorio que preferís está en la cartilla de maternidad (no solo en la general)?
  • ¿Podés elegir obstetra y que ese obstetra atienda tu parto en el sanatorio elegido?
  • ¿Hay suites o habitaciones familiares disponibles, y con qué costo adicional?
  • ¿Cómo funciona la atención de guardia obstétrica?

Algunas prepagas tienen "sanatorios cabecera" para maternidad distintos de los generales. Preguntá explícitamente por la cartilla de obstetricia y neonatología.


4. Neonatología: cuándo y cuánto cubre

Si el recién nacido necesita internación en Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), la cobertura es obligatoria y sin límite de días por indicación médica. Esto incluye:

  • Internación en UCIN o UCIN intermedia
  • Medicación y tratamientos del neonato
  • Leche maternizada si hay indicación
  • Seguimiento pediátrico especializado post-internación

Lo que puede variar entre prepagas: la calidad y nivel de complejidad de los centros neonatológicos disponibles en tu zona. Si vivís en el interior o en el GBA, la red puede ser más limitada que en CABA.


5. Qué preguntar antes de elegir prepaga si planificás un embarazo

Si todavía no estás embarazada y estás eligiendo prepaga pensando en el futuro, estas son las preguntas que importan:

  • ¿Tiene período de carencia para maternidad? ¿De cuántos meses?
  • ¿Qué sanatorios están habilitados para parto en mi zona?
  • ¿Puedo elegir obstetra libremente dentro de la cartilla?
  • ¿Cubre parto respetado y acompañamiento durante el trabajo de parto?
  • ¿Cómo incorporo al recién nacido al plan? ¿En qué plazo?
  • ¿Qué nivel de UCIN tienen los centros disponibles?

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6. Incorporación del recién nacido al plan

Una vez que nace el bebé, tenés un plazo para incorporarlo al plan. Lo estándar es 30 días desde el nacimiento, pero algunas prepagas aceptan hasta 60. Si no lo incorporás en ese plazo, el bebé puede quedar sin cobertura por preexistencias o con carencias.

Lo importante: el bebé debe ser incorporado al plan sin período de carencia ni evaluación médica previa, independientemente de su estado de salud al nacer.


Preguntas frecuentes

¿La prepaga puede negarme cobertura por estar embarazada al afiliarme?

No puede negarme la afiliación, pero puede considerar el embarazo como preexistencia y limitar la cobertura de ese embarazo en particular. El bebé, una vez nacido, debe ser cubierto sin restricciones.

¿Cuántas ecografías me tiene que cubrir?

El PMO cubre las ecografías indicadas por el obstetra como parte del control prenatal estándar. No hay un número fijo, depende del criterio médico.

¿La cesárea tiene el mismo costo que el parto vaginal para mí?

Para vos como paciente, sí: ambas tienen la misma cobertura mínima garantizada por el PMO. No deberías pagar más por una cesárea si hay indicación médica.

¿Puedo cambiar de prepaga estando embarazada?

Podés, pero es arriesgado por las carencias. Si el cambio es por trabajo (relación de dependencia), los derechos se mantienen. Si es voluntario, la nueva prepaga puede aplicar carencias al embarazo en curso.


Conclusión

Elegir prepaga pensando en el embarazo requiere mirar más allá del precio mensual. La carencia, la cartilla obstétrica y la neonatología disponible en tu zona son los tres factores que más impacto real tienen. La ley te protege en los aspectos fundamentales, pero la calidad del servicio varía bastante entre prepagas.

Si estás planificando o ya estás embarazada, lo mejor es comparar con tiempo y hacerle las preguntas correctas a cada prepaga antes de firmar.

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