Son pareja, no tienen hijos (todavía o por decisión) y llegó el momento de resolver la cobertura de salud. Ahí aparece la duda clásica: ¿conviene que cada uno tenga su prepaga por separado o armar un grupo familiar de dos?
No hay una respuesta única: depende de cómo estén afiliados hoy, de sus aportes y de qué plan quieren. En esta nota te ayudamos a ordenar la decisión sin que termines pagando de más ni resignando cobertura.
En esta guía:
- Si una pareja puede armar grupo familiar (sin estar casados)
- Plan individual vs grupo familiar de dos
- Cómo afiliar a tu pareja conviviente
- Qué mirar antes de unificar
- Errores comunes que conviene evitar
1. ¿Una pareja puede armar grupo familiar sin estar casada?
Sí. La Ley 26.682 reconoce dentro del grupo familiar no solo al cónyuge, sino también a la persona que conviva con el titular en unión de hecho, sea o no de distinto sexo, según la información oficial del Estado (Ley simple, Argentina.gob.ar).
Es decir: no hace falta estar casados. Una pareja conviviente puede integrar el mismo grupo familiar, con uno como titular y el otro como integrante.
Lo que cambia entre prepagas es qué documentación piden para acreditar la convivencia (certificado de convivencia, declaración jurada, etc.). Conviene preguntarlo antes de afiliar.
2. Plan individual vs grupo familiar de dos
Las dos opciones son válidas y conviene compararlas según su situación:
Dos planes individuales
- Cada uno elige y maneja su plan por separado.
- Útil si quieren niveles de plan distintos (por ejemplo, uno necesita más cobertura que el otro).
- Cada uno conserva su antigüedad y su relación con la prepaga.
Grupo familiar de dos (un titular + conviviente)
- Una sola gestión, una sola relación con la prepaga.
- Suele simplificar trámites, facturación y atención.
- Práctico si quieren el mismo plan y unificar todo.
No hay una opción "siempre más barata": el valor depende de cada prepaga, del plan elegido, de la edad y de cómo se computen los aportes. Por eso conviene pedir las dos cotizaciones y comparar números reales.
¿Plan individual o grupo familiar? Te ayudamos a decidir
Comparamos las dos alternativas para tu pareja con números concretos, según su edad y sus aportes.
VER OPCIONES3. Si trabajan en relación de dependencia: usá los aportes
Si uno o ambos trabajan en blanco, tienen aportes de obra social que pueden derivar a una prepaga, lo que baja lo que pagan de bolsillo.
Algunas combinaciones posibles:
- Los dos aportan: pueden sumar los aportes de ambos para acceder a un mejor plan pagando menos diferencia.
- Aporta uno solo: ese puede ser el titular y el otro entrar como integrante del grupo.
Cómo se computa exactamente cambia según la prepaga y el caso, así que conviene hacer el cálculo antes de decidir.
Si querés estimar cuánto cubren sus aportes, mirá la guía de cómo derivar los aportes a una prepaga o usá la calculadora de aportes.
4. Qué mirar antes de unificar el plan
Antes de meter a los dos en el mismo plan, revisá:
- Cartilla de cada uno: ¿los dos usan los mismos médicos y sanatorios? Si uno tiene especialistas que solo están en otra prepaga, unificar puede salir caro en comodidad.
- Necesidades distintas: si uno tiene un tratamiento crónico o controles frecuentes y el otro casi no usa la prepaga, quizás convenga que cada uno tenga el nivel que realmente necesita.
- Planes de maternidad a futuro: si planean tener hijos, fijate cómo es la cobertura de embarazo y maternidad del plan y si hay carencias (recordá que el PMO no tiene carencia, pero algunas prestaciones extra sí, con un máximo de 12 meses).
- Antigüedad: unificar puede implicar que uno "arranque de cero" en la prepaga del otro. Preguntá cómo queda.
5. Errores comunes al armar el plan en pareja
- Elegir solo por precio: el plan más barato puede no tener en cartilla al médico o sanatorio que usan.
- Asumir que el grupo familiar siempre es más barato: no siempre; hay que comparar.
- No declarar la convivencia correctamente: si la prepaga pide documentación y no la presentás bien, se traba la afiliación del conviviente.
- No aprovechar los aportes: si trabajan en blanco y pagan todo de bolsillo sin derivar, están dejando plata sobre la mesa.
La pregunta correcta no es "¿qué es más barato?", sino "¿qué combinación nos da la mejor cobertura para lo que cada uno usa?".
Preguntas frecuentes
¿Puedo afiliar a mi pareja si no estamos casados?
Sí. La Ley 26.682 incluye en el grupo familiar a la persona que convive con el titular en unión de hecho, sea o no de distinto sexo. Cada prepaga define qué documentación pide para acreditar la convivencia.
¿Conviene un plan para cada uno o un grupo familiar de dos?
Depende. Si quieren el mismo plan y unificar trámites, el grupo familiar simplifica. Si tienen necesidades muy distintas, dos planes individuales pueden rendir mejor. Conviene pedir las dos cotizaciones y comparar.
¿Podemos usar los aportes de los dos?
Si ambos trabajan en relación de dependencia, sus aportes pueden derivarse a la prepaga y reducir lo que pagan de bolsillo. Cómo se computan depende de cada prepaga.
¿Qué pasa con la cobertura si planeamos tener hijos?
El embarazo y el parto están dentro del PMO y no tienen carencia. Aun así, conviene revisar la cartilla de maternidad del plan y los sanatorios incluidos antes de decidir.
Conclusión
Para una pareja sin hijos no hay una fórmula única: la mejor opción depende de cómo estén afiliados, de sus aportes y de qué tan parecidas son sus necesidades de salud.
Lo que sí es seguro es que la convivencia ya te habilita a armar un grupo familiar y que, si trabajan en blanco, los aportes juegan a su favor. Antes de firmar, pedí las dos cotizaciones —individual y grupo familiar—, compará cartillas y elegí por cobertura real, no solo por precio.
Así arman un plan que les sirve hoy y que pueden adaptar mañana, si en algún momento el grupo familiar crece.
¿Querés armar el mejor plan para los dos?
Te asesoramos sin cargo para comparar opciones individuales y de grupo familiar, y encontrar la que mejor se adapta a tu pareja.
COMPARAR OPCIONES